06/10/06

Sex Shop

Ven...
acércate a este aparador,
corazón triste,
alégrate esta
noche de charol
y luna diamantina...
noche de labios
que se escurren
por todas las esquinas.

Ven a esta tienda,
mira la vidriera
desliza el dedo
en lo que más te guste,
no voy a pestañear...
voy a atender
tus mínimos o máximos
deseos
ya sabes lo que dicen:
el cliente es lo primero...
arriba (puedes verlo)
están los sabores,
dulce comienzo,
ácido fortuito,
amargo amanecer...
a tu derecha
colores encendidos
rojo brama, azul transpiración,
violeta celo, negro deseo...

lascivos antifaces
de miradas de cuero,
collares de saliva,
perlas de sudor fino
para una axila virgen
o aquellas más brillantes
para una espalda en celo.
puedes probar...
a veces es muy dulce
otras veces amargo...
pero te va a gustar.
Si buscas otras cosas
permíteme mostrarte
toca por ambos lados...
un poco más abajo
abre despacio...
explora...
verás texturas nuevas
aromas con descuento para ti
ahora, si te inclinas...
sí, justo ahí
¿puedes sentirlo?
está hecho de carne...
cien por ciento deseo
con una fina capa de humedad
forrada en terciopelo...
se ajusta a tu contorno,
a tus ganas,
a las deshoras,
a los desvelos
puedes usarlo
en cualquier lugar
es para todos los clímax...
está garantizado
y acaba de llegarnos
en suaves espasmos
y cómodos deseos.

Es para ti, corazón triste.
Pero si amas
las emociones peligrosas
ven hacia acá... ven
es mi sótano preferido
mi cámara oculta
al jardín que sólo
va a iluminar el neón de tus ojos
¿Te gusta?
Puedes tocar
todo lo que quieras:
hay estiletes fríos
y arneses sabor rosa,
látigos marca inocencia
y encajes color novia...
hay lágrimas guardadas,
estuches de pecado...
dolor en aerosol,
arañazos de sal,
mordidas en todos los tamaños,
besos que saben a río, a espera, a desolación ...
miradas duras
que sólo lloran nonoxynol,
llamadas a medianoche,
gritos de madrugada,
lubricantes para todo tipo
de despedidas...
recuerdos inflables,
que no saben a nada...
remate de juguetes,
corazón triste...
látex, besos, ilusiones,
golpes y encaje
silencios y caricias
que juntos o combinados
suelen parecerse,
se acercan
simulan ser eso
que algunos
...como tú
...y como yo,
a veces...

llamamos amor.